En la actualidad, el sistema municipal bonaerense es el del municipio-partido. Según éste, el municipio se instala en la ciudad principal, denominada cabezera de partido, y en los restantes núcleos de población y zonas rurales, funcionan delegaciones municipales. Al frente de ellas, se encuentra un funcionario llamado delegado municipal, que es elegido discrecionalmente por el Intendente del municipio. Esta forma de elección de delegados municipales, genera la reacción de los habitantes, que se encuentran sometidos a una autoridad que ellos no pueden elegir. Aquí vemos como a nivel municipal se desvirtúa el primer artículo de nuestra Constitución Nacional, que establece la forma de gobierno REPRESENTATIVA. Por ejemplo, en el Partido de Punta Indio, el municipio se encuentra en la ciudad de Verónica, y la localidad de Punta del Indio es una delegación municipal. Cito este ejemplo por la paradoja que encierra el nombre del partido, pero a lo largo de todo el territorio bonaerense, se encuentran muchos ejemplos más de este funesto sistema.
Si bien el sistema del municipio-partido es malo, peor aún es el sistema del municipio-ciudad, donde la base territorial municipal comprende sólo lo urbano y lo suburbano. Las consecuencias de esto son ruinosas: los municipios pierden la posibilidad de recaudar grandes ingresos, y las zonas rurales quedan sometidas a las lejanas autoridades provinciales.
Es necesario abandonar el actual sistema, y adoptar uno más acorde con las necesidades de nuestra provincia y su gente. Uno que trate de integrar lo urbano, lo suburbano y lo rural, dentro de la base territorial municipal, mediante la aplicación de un sistema original. En la ciudad cabezera de partido debería instalarse el municipio, y en los restantes pueblos o ciudades del partido, un delegado municipal electivo, es decir, elegido por el Pueblo. Si observamos otras provincias, la implementación de sistemas similares a este produjo resultados aceptables. Con la aplicación de este sistema, estaríamos mejorando la vida de todos los bonaerenses, y reafirmando los principios del federalismo y de la democracia.
Si bien el sistema del municipio-partido es malo, peor aún es el sistema del municipio-ciudad, donde la base territorial municipal comprende sólo lo urbano y lo suburbano. Las consecuencias de esto son ruinosas: los municipios pierden la posibilidad de recaudar grandes ingresos, y las zonas rurales quedan sometidas a las lejanas autoridades provinciales.
Es necesario abandonar el actual sistema, y adoptar uno más acorde con las necesidades de nuestra provincia y su gente. Uno que trate de integrar lo urbano, lo suburbano y lo rural, dentro de la base territorial municipal, mediante la aplicación de un sistema original. En la ciudad cabezera de partido debería instalarse el municipio, y en los restantes pueblos o ciudades del partido, un delegado municipal electivo, es decir, elegido por el Pueblo. Si observamos otras provincias, la implementación de sistemas similares a este produjo resultados aceptables. Con la aplicación de este sistema, estaríamos mejorando la vida de todos los bonaerenses, y reafirmando los principios del federalismo y de la democracia.
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