sábado, 25 de octubre de 2008

Celíacos: denuncian retrasos en la entrega de alimentos aptos

El senador provincial por el Gen en la Coalición Cívica, Luis Malagamba, presentó un pedido de informes al Ministerio de Desarrollo Social acerca del Plan Componente Celíaco.
“Desde el mes de mayo, existe un importante retraso en la entrega de alimentos para los celiacos. Es urgente que se normalice el funcionamiento del plan “Componente Celíaco”, ya que muchas familias de la provincia que viven en condiciones de vulnerabilidad social no pueden costear la dieta de las personas afectadas por esta patología”, afirmó el senador Malagamba.

El presupuesto anual que se ha asignado a este plan es de $ 2.800.000 y está destinado a una población de 5.500 personas que habitan en la Provincia de Buenos Aires. “Los municipios deberían rendir cuentas de los fondos que gira el Ministerio de Desarrollo Social para el plan en cuestión. Se esta poniendo en riesgo, de una manera irresponsable, la salud de los bonaerenses destinatarios de estas partidas; y es por ello que solicitamos que se regularice a la brevedad la entrega de alimentos a personas muy humildes que no pueden costear esta dieta que es su único tratamiento”, aseveró el Senador por el Gen en la Coalición Cívica.

La enfermedad celíaca se caracteriza por una intolerancia permanente a un conjunto de proteínas, denominadas “prolaminas” que se encuentran presentes en el trigo, la cebada, el centeno y la avena. Ésta, es una enfermedad gastrointestinal crónica de muy alta incidencia en la población. Estudios realizados indican que 1 de cada 100 personas es celiaco, y según marcan los especialistas, 9 de cada 10 personas enfermas desconocen que la padecen.

Estas cifras destacan la importancia de una patología de origen alimentario que afecta a una gran parte de nuestra población y cuyo único tratamiento es una dieta estricta y de por vida Sin T.A.C.C. (Sin trigo, avena, cebada, centeno).

El celíaco no es un enfermo, es una forma de ser, ya que puede alcanzar los niveles nutricionales que había perdido cumpliendo rigurosamente su dieta sin T.A.C.C. y con ello su total desarrollo neurológico y físico. “Esta dieta estricta tiene un costo muy elevado y los alimentos específicos que se requieren no se encuentran en muchos de los establecimientos que debieran abastecer a los beneficiarios del plan, lo que dificulta aún más el acceso a estos productos tan imprescindibles para su dieta”, enfatizó Malagamba.